martes, 29 de mayo de 2012

La poesía es un arma cargada de futuro


Cuando ya nada se espera personalmente exaltante,
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmado,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades.

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

                                                Gabriel Celaya

miércoles, 23 de mayo de 2012

La vida en el Paleolítico

Los alumnos de 1º E.S.O. han escrito redacciones sobre la vida del ser humano en la Prehistoria. Podían elegir entre el Paleolítico, el Neolítico o la Edad de los Metales. Algunos hicieron también dibujos. Es el caso de Rosi, de 1ºC, que hizo este maravilloso dibujo en el que un hombre del Paleolítico realiza una pintura rupestre en una cueva (en concreto, la pintura que Rosi ha reproducido es real, aparece en la cueva francesa de Lascaux).


viernes, 18 de mayo de 2012

Recuerdo infantil

Para Elena

Una tarde parda y fría
de invierno. En
pequeños pupitres estaban,
niños y mayores y con esperanza.
Mayores de haber llegado
a un nuevo mundo.
Esperanza de aprender más.
Cuando la puerta se abrió
y ella apareció.
Los niños se asombraron
y corriendo se levantaron.
A abrazarla, a besarla,
a aquella mujer
que nos dijo
que nunca se iría
de nuestro lado.
 A aquella mujer
que nos quería tanto.
 A aquella mujer
que en aquel momento
nos arrebató unas lágrimas
y a la  que nunca olvidaremos.
En una tarde parda y fría
de invierno.

Judit.1ºA

miércoles, 16 de mayo de 2012

Frases célebres de mujeres viejas y libres

Que nadie me arrebate las arrugas de mi frente, conseguidas a través del asombro ante la belleza de la vida, o las de mi boca que demuestran cuánto he reído y cuánto he besado. Y tampoco las bolsas bajo mis ojos, en ellas está el recuerdo de cuánto he llorado: Son mías y son bellas.

Caricaturas

Sus ojos parecen dos huevos, dos planetas del sistema solar. Unas esferas a punto de explotar. La misma cara de un búho.Puedes girarlos 360 grados . Si se les ponen alas, son murciélagos alados. Tienen forma de bolas de billar. Parece que con su mirada te vaya a atrapar. La Nasa los ha catalogado como dos estrellas, perdidos uno de otro en el inmenso universo, sin encontrarse nunca.
BRIAN ESPINOSA REALES 3ºA

martes, 24 de abril de 2012

ábrete, biblioteca

Cerraron de un portazo mi biblioteca.
Se fueron de un portazo
recuerdos de niñez y adolescencia.
Recuerdo tarde llenas de libros,
reuniones con amigos,
investigar, conocer, disfrutar
memoria de un rincón
y de unas llaves que abrían todos los armarios.
Si no es vergonzoso llorar
lloraré por el paraíso perdido.
Una gran tijera amenaza todo.
Un monstruo afilado sigue su camino
y no nos deja nada a su paso.
Ábrete, biblioteca.
Desafía al monstruo.
Que ningún niño ni adolescente
deje de tener sus recuerdos,
su mirada prendida en un libro.
Ábrete, biblioteca
No nos dejes a oscuras.


Fabulando

EL LOBO Y EL CAPARAZÓN
Andaba por el bosque
un viejo lobo hambriento, 
y con ansias de sed,
a un lago cercano fue corriendo.

Cuando de beber agua terminó
en lo alto de una roca
creyó ver a una tortuga
y a por ella se lanzó.

Solo halló el caparazón
porque tal vez la molla se esfumó
y con ansias de averiguarlo
quería abrirla de un tirón.

Con un palo cercano, palanca
le intentó hacer, pero tras
muchos intentos con otra
cosa quería probar tal vez.

"Esta tortuga no sale"
dijo el lobo enfadado
y con el caparazón en sus zarpas,
al suelo lo lanzó y se hizo pedazos.

Ni rastro de la tortuga
tal y como el lobo lo había imaginado,
que por curioso y desesperado,
sin cena se había quedado.

Judit García 1º A




El mono y la bronca

Érase un mono que se llamaba Patricio al que no le gustaba nada la lentitud. Todos los días se iba al trabajo en coche porque el lugar donde trabajaba estaba lejos. Él trabajaba en una fábrica de triturar plátanos para los zumos que se venden en las tiendas.

Un día por la maqñana, se estaba vistiendo muy rápido y la camiseta se le rompió. Desayunó tan rápido que se echó la leche encima. Su mujer le dijo:
- Para ir al trabajo ve despacio, que ¡con el día que llevas hoy!
Salío de su casa, cogió el coche y se fue de inmediato al trabajo. ël intentaba ir despacio pero eso le estresaba. Entonces fue pisando el acelerador poco a poco. De repente, vio un camión que llevaba delante, frenó pero lo pilló la poli y le pusieron una multa por ir tan deprisa. 

Cuando llegó del trabajo , vio a su mujer esperándolo en la puerta de su casa. Su mujer le echó la bronca por la multa y por el estado de la camiseta. Desde entonces, el mono Patricio se ha vuelto paciente.

Moraleja : Las prisas no so siempre buenas. Más vale ir seguros auqnue vayas mas despacio.